Clock
Screensaver
Deja tu Mac en paz un minuto y se convierte en un reloj gigante.
Abre el archivo que has descargado, haz doble clic en ClockSaver.saver, pulsa Install y luego elige “Clock” en Ajustes del Sistema → Salvapantallas.
Un salvapantallas es lo que tu Mac muestra cuando dejas de usarlo un rato. La mayoría enseñan fotos o formas flotantes. Este enseña la hora, y nada más.
La pantalla se pone negra y el reloj la ocupa entera: horas, minutos y segundos en letras blancas enormes, en Anton, la misma tipografía gruesa de los titulares grandes de esta web. Los segundos van dentro de un bloque rojo, como si los hubieras seleccionado con el ratón. Los números se estiran hasta encajar en cualquier pantalla, desde un portátil pequeño hasta un monitor grande, dejando siempre un margen limpio alrededor.
Además, solo vuelve a dibujar la imagen cuando la hora cambia de verdad: una vez por segundo, en lugar de sesenta veces por segundo como casi todo lo que se mueve. Así se queda ahí tranquilo y apenas gasta batería.
Está escrito en Swift, el lenguaje con el que Apple hace sus propias apps, y la tipografía viaja dentro del propio archivo. Por eso se ve bien en cualquier Mac, incluso en uno donde esa tipografía nunca se ha instalado.
Lo complicado es conseguir que llegue al Mac de otra persona. macOS no se fía de los archivos que vienen de internet y normalmente pone un aviso por delante. Así que escribimos un único script que hace todo el trabajo de una sola pasada: construir el salvapantallas, firmarlo con la clave de desarrollador de Apple del estudio, empaquetarlo en una imagen de disco, enviarlo a Apple para que lo revise —eso se llama notarizar— y luego grapar la aprobación de Apple al archivo. Como la aprobación va grapada y no hay que consultarla en internet, tu Mac la ve incluso con el wifi apagado.
El resultado es la descarga de esta página. Ábrela, doble clic, instalar y listo: sin avisos y sin ajustes que corregir después. Gratis, y ocupa más o menos lo que una sola foto.